Meditaciones Posts

Y rezo todos los días. Todos los días rezo. Un poco por las mañanas, a veces entre horas, siempre por la noche. Temerosa de Dios soy, y espero su mano prodigiosa sobre mí. Que son ya casi tres años con cancer, y me queda poco de vida. Muy poco ya, me queda.…

La luz de la habitación estaba encendida, pero yo sabía que no estaba allí. A veces, enfrascado en mi locura, me preguntaba si alguna vez lo había estado. Si Sofía, que me había querido, se había ido para siempre, mi cerebro no albergaba ningún motivo para creer que había existido en absoluto, como si el amplio abanico de recuerdos que me ataban a mi ex-novia todavía hoy fueran sólo una vaga excusa en mi cabeza para no cortarme las venas.…

Era muy mayor, pero también mi preferida del programa de voluntariado para compañía de ancianos. Siempre tenía alguna historia que contar y a mí me encantaba escucharla. También creo que ella agradecía mi compañía más que ninguna otra. Le pregunté por qué vivía con tanto miedo.…

A veces he confundido palabras entreabiertas
que en candores de invierno refugiadas fallecían
y al albor de la mañana renacían poderosas
amaneciendo al canto de la noche que se apaga.…

Daniel Sierra no quería ver a Sofía. Era lo último que quería hacer en el mundo, verla, y, al mismo tiempo, lo deseaba con una intensidad malsana. Habían pasado dos años desde la ruptura y no, todavía no lo había superado.…

En lomas de sangre amanece el lobo
y ocupa su lugar entre otras fieras
amenazando dientes cual tijeras
y soplando ante tu pared de adobo.…