Meditaciones Posts

La luz de la habitación estaba encendida, pero yo sabía que no estaba allí. A veces, enfrascado en mi locura, me preguntaba si alguna vez lo había estado. Si Sofía, que me había querido, se había ido para siempre, mi cerebro no albergaba ningún motivo para creer que había existido en absoluto, como si el amplio abanico de recuerdos que me ataban a mi ex-novia todavía hoy fueran sólo una vaga excusa en mi cabeza para no cortarme las venas.

Leer el textoSalvemos al monstruo

Era muy mayor, pero también mi preferida del programa de voluntariado para compañía de ancianos. Siempre tenía alguna historia que contar y a mí me encantaba escucharla. También creo que ella agradecía mi compañía más que ninguna otra. Le pregunté por qué vivía con tanto miedo.

Leer el textoPresidente

A veces he confundido palabras entreabiertas
que en candores de invierno refugiadas fallecían
y al albor de la mañana renacían poderosas
amaneciendo al canto de la noche que se apaga.

Leer el textoPalabras entreabiertas

Daniel Sierra no quería ver a Sofía. Era lo último que quería hacer en el mundo, verla, y, al mismo tiempo, lo deseaba con una intensidad malsana. Habían pasado dos años desde la ruptura y no, todavía no lo había superado.

Leer el textoMedia Vuelta

En lomas de sangre amanece el lobo
y ocupa su lugar entre otras fieras
amenazando dientes cual tijeras
y soplando ante tu pared de adobo.

Leer el textoFuego de bestia

En la noche todo y nada.
Nada y todo,
poseído de un fuego siempre errante
que vaga por los campos de tu ausencia
y se nutre en las raíces
de la noche.

Leer el textoNoche, sol, nada

Acosado eres espectro y sombra y nada,
donde en la noche huyendo fugitivo
fuiste rastro de ave,
lobo de caliente sangre,
mano temblorosa sobre un brazo
de ajena cortesía y alma rota.

Leer el textoAcosado