Fuego de bestia

soneto lobo

 

En lomas de sangre amanece el lobo
y ocupa su lugar entre otras fieras
amenazando dientes cual tijeras
y soplando ante tu pared de adobo.

Por su aliento suspiras con arrobo
y en su campo sueñas que tú pacieras
y en su fuego de bestia te prendieras
en llamas en la noche como un robo.

Ellas huyen con los demás ratones
rogando al lobo fiero su clemencia
temiendo el vil dolor de la derrota.

Mas tú sostienes fieles tus pasiones
y en el beso demuestras insolencia
mientras su boca en tu sangre reflota.

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