Categoría: C’est la vie

A veces los zapatos que nos toca vestir no son los zapatos que nos corresponden. A veces, son una talla más pequeños, y duelen. Otras, son demasiado grandes para nuestros pies y nos marean con esa sensación constante de extenderse como un océano de vacío a nuestro alrededor, sin encajar, sin encontrarnos definidos, envueltos, bien emplazados.

A veces me siento como si despertara de un coma y pulsara un botón rojo. Algo así como si hubiera estado dormido, profundamente dormido, abstraído, fuera del mundo, sin entender ni comprender nada, sin vivir nada, medio muerto, no-vivo

Viejos amigos. Tiene algo especial esta casa. Cada vez que entro en ella me envuelve una sensación de calma que no encuentro en otras. Sé…

Me gusta este gimnasio, me gustó desde el principio. El día que fui a matricularme era el primer día que abrían y estaba sin terminar.…

Alzado el vuelo en mágico ascenso de ardiente plumaje recorro océanos de código y sobrevuelo desiertos de castillos que alguna vez fueron. Aborrezco las ruinas…