El caso del grupo Barcelona

El caso del grupo musical “Barcelona”, cuya música a mí particularmente no me convence, es uno de esos que molestan profundamente a las multinacionales discográficas y a las entidades de gestión de derechos de autor, porque va en contra de todo lo que postulan.

Hace tiempo un usuario de YouTube decidió adornar un vídeo del segundo acuario más grande del mundo, el Kuroshio Sea, con la canción “Please don’t go” del grupo estadounidense “Barcelona”, sin permiso de sus autores. Las impresionantes vistas que tiene el acuario, grabado en alta resolución, llevaron al vídeo a convertirse en uno de esos fenómenos víricos que tiene Internet:

http://aldea-irreductible.blogspot.com/2009/07/la-hipnotica-belleza-del-kuroshio-sea.html

El grupo musical, lejos de enfadarse y tratar de retirar legalmente su canción, como hacen Bisbal y compañía, no sólo declararon sentirse halagados, sino que además vieron cómo se disparaban las visitas a los sitios web del grupo, aumentaron las ventas de su obra en iTunes y encontraron un montón de nuevos fans: “We want to let you know that it’s been affirming in the last week to watch in the iTunes store a correlation with the sales of our record ‘Absolutes’, growing in the rock charts as a result of having the song placed in the video,” drummer Rhett Stonelake added. La respuesta íntegra del grupo, donde dan las gracias a los fan y agradecen el éxito obtenido debido al pirateo de su canción, no tiene desperdicio.

Algunos de los comentarios de YouTube ante esta respuesta (sólo pongo los primeros que he visto, los demás deben ir en la misma línea):

“Wonderfull reaction, thanks for sharing this success with us ! “

“Good job guys. Copyright law goes way too far. A song being used in the background of an unrelated video would never cost a band money. There’s no reason or justification for removing it. Congrats to you guys for understanding that. I’ll check out the rest of your music now.”

“God, this is a healthy reaction! I am so glad some artist pass the ‘old’ music industry and use the ‘new’ possibilities! “

La experiencia del caso del grupo “Barcelona” viene a demostrar algo que estamos viendo una y otra vez en todo el mundo: que Internet y lo que las entidades de gestión llaman “piratería” supone un medio de promoción que barre fronteras logrando alcanzar a un mayor número de personas que las promociones a la vieja usanza.

Ya lo decía nuestra Alaska cuando le preguntaban qué opinaba de la piratería: “Todas estas redes de difusión actuales lo único que hacen es difundir más mi música, hacer que llegue a gente a la que nunca le llegaría y creo que de cinco años para acá en España se vive un momento de oro en cuanto a conciertos”. A mí no me gusta Alaska, pero dice verdades como puños.

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