El Pacto

 ( Relato redactado para la convocatoria de escritura creativa del club del libro Ciervo Blanco )
escritura_creativa_150124

Ignacio Jenusa siempre se había sentido un fracasado. Por dentro, carcomiéndole, la idea de que jamás triunfaría como vendedor. Su padre había sido vendedor, y su abuelo antes que él. Y el padre de su abuelo. Todos ellos grandes comerciales capaces de generar suntuosas sumas de dinero desde su tienda familiar: un bazar.

Cuando Ignacio heredó el negocio las ventas empezaron a caer. Es que los tiempos cambian, se excusaba, y ya nadie compra en bazares. Y luego, cuando dejaron de cuadrarle las cuentas y se planteaba cerrar la tienda, se decía a sí mismo y a los demás: “Es la crisis. Es por la crisis, que nadie compra nada”.

Pero él sabía la verdad. Siempre la había sabido. Desde niño, cuando no era capaz ni de encasquetar un mal cromo y perdía en todas las negociaciones sobre canicas y peonzas. Y de mayor, en el bazar, cuando en lugar de vender perdía dinero. No era buen comercial.

Y pensaba solucionarlo. No permitiría que su familia pasara hambre por su culpa. Sus hijos se merecían un buen colegio, una buena vida. Y el sueldo de Greta no llegaba para cubrir gastos. No podían seguir así.

Por eso contactó con el diablo. Por eso firmó aquel pacto con su sangre. Por eso vendió su alma gritando “¡Quiero saber vender!”.

Al día siguiente se despertó mareado. Abrió la tienda como de costumbre. La primera clienta del día fue una guiri con pantalones cortos preguntando si tenía una pistola de agua pequeña.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta