La depilación con cuchilla no vuelve el vello más fuerte

Una de mis primeras discusiones con Mo, que ni siquiera fue una discusión porque no perdimos los papeles y sólo sostuvimos puntos de vista divergentes sin llegar a coincidir en lo que creíamos, fue sobre los efectos de la depilación con cuchilla sobre el pelo, tanto en hombres como mujeres. Mientras yo sostenía, porque así lo sabía con certeza desde pequeño y así me lo habían corroborado cientos de personas en conversaciones casuales a lo largo de mi vida, que afeitarse el vello de las piernas o de cualquier otro lado con una cuchilla contribuye a que el pelo salga más fuerte y largo después, Mo creía también con certeza que eso era una chorrada, y que por mucho que uno se depilara con cuchilla el pelo ni crecía más grande ni más pequeño, se quedaba igual. Y no pudimos llegar a un acuerdo al respecto, porque creíamos cosas contrapuestas, así que ni corto ni perezoso me puse a investigar sobre el tema. He aquí mis conclusiones al respecto, tras leer en múltiples fuentes independientes diferentes textos dedicados al asunto.

El hecho de que uno, o una, se depile con cuchilla, no significa que el vello vaya a crecer más fuerte o más negro o más grueso. En absoluto. Estaba yo, por tanto, equivocado. Ni siquiera significa que el pelo vaya a crecer más rápido. Dado que cortar el pelo con una cuchilla, que es como rebanarlo de cuajo, no afecta lo más mínimo al folículo piloso, el pelo sigue teniendo el mismo grosor, longitud y color por mucho que se le corte. Sostenía yo, intentando justificar con lógica la postura contraria, que al ser el pelo más corto por ser cortado, el pelo diminuto restante tenía más nutrientes en esa misma raíz, y crecería más rápido y más fuerte. No es cierto. Se nutre igual, y el tamaño es el mismo. De no ser así, también al depilarse con cera pasaría lo mismo -cuando no es así, la cera debilita levemente las raíces-.

Lo que ocurre, y eso sí es cierto y es probablemente la causa de que mi creencia errónea esté tan extendida y sea creída por tanta gente, es que el vello vuelve, primero, a estar largo más pronto (tras depilarse con cuchilla en unos días hay que volver a hacerlo si se quiere tener la zona impecable) y, segundo, que se genera una apariencia de uniformidad y por tanto el vello parece más oscuro y más espeso. En el primer caso, la rapidez, es lógico: aunque el pelo no crece más rápido, sí vuelve a surgir más rápido que con otros métodos como la cera o la Silk-epil, porque no se saca de raíz; con lo cual, aunque crezca al mismo ritmo vuelve a ser visible y largo antes. En el segundo caso, la sensación de que crece más fuerte, negro y espeso, se trata de sólo eso: una sensación. Lo que sucede es que al cortar el pelo a la misma altura se produce una alteración en el tacto y la percepción, puesto que los pelos crecen todos al mismo nivel. Además, dado que el pelo es más grueso cerca de la raíz y más fino en la punta, cuando cortamos la parte más fina dejamos sólo la zona roma y gruesa del pelo, pero eso no quiere decir que el pelo vaya a crecer más fuerte. De hecho, si se lo dejara crecer otra vez hasta el tamaño original, la consistencia y longitud del pelo sería el mismo que antes.

Es normal, por tanto, que conversación tras conversación a lo largo de mi vida unos y otras -sobre todo otras- me hayan convencido de que al afeitarse con cuchilla el pelo sale más negro, o más largo, o más fuerte, o más grueso, o crece más rápido. Nada de eso es verdad, pero es común que la gente te cuente cómo antes del afeitado su vello era más suave, o más claro. En lo de ser más oscuro, que puede haber pasado, no se trata de haberlo rasurado con cuchilla, se trata de que cuanto más mayores nos hacemos más oscuro se vuelve el vello, en general, y levemente.

Y esa es la conclusión de mi estudio sobre la depilación con cuchilla, donde tenía razón mi chica y yo no. Una de las razones, creo, de adjudicar al afeitado la propiedad de volver al pelo más fuerte tras el mismo proviende del hecho de que, en otros métodos, lo contrario sí es cierto. En el caso de la cera o la depilación con máquina de tracción, al arrancar el pelo de raíz y debilitar el folículo piloso, el bulbo del pelo se debilitia también, con lo cual, y poco a poco, se va generando un vello un poco más fino y débil cada vez. Además, y al actuar en la raíz directamente, el pelo tarda mucho más en crecer. Por oposición, es normal que la creencia popular sea que con la cuchilla se hace más fuerte y con la cera se hace más débil, cuando sólo es así en este último caso, por el efecto óptico que produce después la cuchilla y la discrepancia con los otros métodos.

Dicho eso, y una vez desterrado el mito de que la depilación con cuchilla nos convierte en Chewakas, un dato curioso de regalo: quitarse una cana no hace que crezcan más pelos blancos. Otro mito interesante, muy extendido, que más de una vez ha parado la mano de alguien al decir: «no, no te la quites, que si te la quitas salen más». Mentira. Las canas surgen con el tiempo independientemente del rasurado, amigos, y hay cosas que, como la muerte y los impuestos, no se pueden evitar.

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