Notas sobre el Eurobarómetro 71

He estado echándole un ojo a los resultados del último Eurobarómetro (el correspondiente a la primavera de 2009) y hay un par de aspectos que me llaman la atención.

El primero de ellos, los niveles de “satisfacción con la propia vida” estratificados por países. Se refleja una diferencia clara entre los países del norte de Europa y el resto; los nórdicos están más satisfechos con su existencia que los demás, incluidos los españoles: …large variations in reported life satisfaction levels noted between countries. The high percentages of satisfied citizens in countries like Denmark (98%), Luxembourg, Finland, Sweden and the Netherlands (96% in the four countries) contrast with levels of satisfied citizens in the Southern and the Eastern part of the EU, where more than half of the citizens in Bulgaria (58%), Hungary and Greece (56% in both countries), and Romania (52%) do not feel satisfied with the life they lead.

satisfied

Mi interpretación de estos datos es bastante sencilla. Aunque ningún fenómeno sociológico puede dejar de ser multifactorialmente explicado y en el caso de la satisfacción vital intervienen factores como la edad (los más jóvenes tienden a estar más satisfechos), la educación (quienes han tenido acceso a un mayor grado de educación suelen ser más felices) y, por supuesto, la clase socio-económica (el factor más importante, pues los datos muestran una correlación estadística directa entre situación económica y satisfacción con la vida de uno), lo cierto es que al estratificar por naciones estas variables pierden razón de ser.

En mi opinión, el liderazgo de los países del norte de Europa a este respecto radica en un hecho básico: gozan de un Estado de Bienestar más completo. Hay que recordar que en algunos de estos países el gobierno recauda a través de los impuestos hasta un 60% de los ingresos de sus ciudadanos, que devuelve a la ciudadanía en forma de bienes y servicios gratuitos para toda la población. Ningún Estado de Bienestar que pretenda garantizar una sanidad pública de calidad, una educación gratuita de alto nivel, una seguridad ciudadana basada en Cuerpos de Seguridad del Estado con amplio acceso a recursos humanos y materiales y, en general, una protección social y vital de amplia cobertura, puede existir si el Estado no dispone de fondos suficientes para mantenerlo.

Frente a la perspectiva neoliberal conservadora que reduce los impuestos al tiempo que recorta el gasto social, generando ciudadanos con más dinero al mes en la cuenta bancaria pero sin posibilidad de recurrir a bienes y servicios provistos gratuitamente por el Estado –privatización de la sanidad, de la educación, de los planes de pensiones y de otros servicios de carácter social-, los países con políticas sociales más incisivas aumentan los impuestos y, con un Estado fuerte dotado de suficientes recursos, garantizan el objetivo último del Estado de Bienestar: el bienestar.  Es el caso de los países del norte de Europa. Si a esto le sumamos el carácter de las tasas impositivas como altamente progresivas, en lugar de impuestos planos, obtenemos un Estado de Bienestar que no sólo implica mínimos de calidad de vida sino que también funciona como un sistema de redistribución real de la renta –a través de los impuestos progresivos se diezman las grandes fortunas y el dinero obtenido se reinvierte en las rentas más bajas en forma de bienes y servicios-.

En segundo lugar, es curioso ver cómo entroncan las teorías marxistas sobre el condicionamiento de la conciencia del individuo por la infraestructura económica y material con las respuestas de los ciudadanos de la UE sobre “lo que más les preocupa”. Los primeros puestos para estos datos se corresponden con la economía: aumento de los precios, situación económica y desempleo. Es lo que más nos preocupa. Me pregunto si en una economía de mercado neocon como la que vivimos se puede pensar de otra forma. Qué le importa a nadie, en un capitalismo salvaje, la protección del medio-ambiente, la integración social o el gasto energético, si no se llega a fin de mes. Es interesante comprobar cómo, obviamente, las preocupaciones económicas afectan sobre todo a las rentas más bajas: …manual workers are mostly concerned about inflation, while managers are less so. Un axioma de la economía de mercado es que produce desigualdades –más amplias cuanto más se permite al mercado funcionar libremente-, provocando la formación de élites económicas que acaparan la riqueza y una gran masa de asalariados, profesionales y autónomos que sobreviven en los límites del umbral de pobreza o por debajo de él. El capitalismo es una matriz generadora de desigualdades como también es, para qué engañarnos, una matriz generadora de riqueza. Cómo redistribuir esa riqueza a través de impuestos progresivos es lo que debería preocuparnos en el debate político.

most important issues

Como comentaba más arriba, en la mitad de la tabla se sitúan aquellos aspectos que conciernen al Estado de Bienestar: sanidad, impuestos, educación, pensiones.  La necesaria pregunta, ante estos datos, es de carácter utópico: si en lugar de luchar por sobrevivir en una economía de mercado despiadada, viviéramos en sociedades de economía estatalizada o muy intervencionista que garantizara el bienestar para todos los ciudadanos sin discriminación por nivel de renta, ¿nos seguirían preocupando estos factores?

La respuesta la tienen los propios ciudadanos de la UE cuando se les pregunta sobre el medio-ambiente:  There seems to exist a North – South division here, with respondents from countries in Northern Europe being much more satisfied with the situation of the environment in their country than those from the South. It should be remembered here that the list of countries that cited ‘protection of the environment’ as one of their main personal concerns was headed by Sweden and Denmark, with Finland also above the EU average. Es decir, en aquellos países donde el Estado de Bienestar funciona con amplias coberturas sociales, los ciudadanos se preocupan más por otros aspectos humanos y naturales, perdiendo enteros la importancia que le dan a la economía.

Algo para reflexionar, sin duda.

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