Querido diario

 

Querido diario,

Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. Digo que era tu madre porque tenía el mismo formato que tú aunque era el doble de grande y con la misma foto de unas vías del tren en la portada.

Lo compré para poder escribir más cómodamente, así que esta es la última página que escribo aquí, en tus páginas.

Espero que mi yo del futuro te encuentre dentro de muchos años en algún cajón y se ría con todo lo que me ha pasado en estos cursos de instituto. Quizá, con suerte, estaré casada con Alfredo y trabajando de abogada, con la carrera terminada. Ojalá vivamos en Londres.

Con todo el cariño del mundo,
Tu Yo del pasado

Las Rozas,
16 de febrero de 2003

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta